
1. Incremento de la productividad
Las máquinas fresadoras CNC no descansan, no salen a comer, nunca se ausentan por enfermedad y no necesitan dormir. El único momento en que necesitan ausentarse del trabajo es para realizar un mantenimiento preventivo programado de manera regular. Esto permite una mayor productividad, otro factor que mantiene bajos los precios por pieza.
2. Consistencia
Las máquinas fresadoras CNC pueden mantener un nivel de consistencia de fabricación más alto que los operadores humanos. Las máquinas nunca están cansadas, distraídas o de mal humor. Esto ayuda a mejorar la calidad de la producción de piezas y reduce los desechos. Esto también es valioso en casos en los que se deben mantener tolerancias dimensionales estrictas.
3. Agilidad
Las máquinas CNC pueden aceptar cambios de diseño de forma rápida y sencilla, lo que permite al equipo de ingeniería actualizar piezas y diseños sin necesidad de modificar herramientas costosas. Esta agilidad también permite que la máquina cambie rápidamente de la fabricación de una pieza a otra, sin necesidad de invertir tiempo en la configuración de las herramientas.
4. Costos laborales más bajos
Como la máquina funciona por sí sola, no necesita operarios cualificados. Una persona con un nivel de cualificación más bajo puede supervisar varias máquinas, lo que reduce aún más los costes de mano de obra.
5. Adaptabilidad a diseños complejos
Una de las cosas más difíciles de mecanizar son las curvas complejas. Sin embargo, para una fresadora CNC, esto es solo un día más en la oficina. De hecho, las fresadoras CNC suelen ser la única forma de mecanizar de forma precisa y consistente curvas compuestas (curvadas en dos ejes diferentes al mismo tiempo). Incluso con estos diseños complejos, las fresadoras CNC pueden mantener una tolerancia estricta y una consistencia extrema.
6. Tasa de desechos reducida
Dado que las piezas se pueden mecanizar consecutivamente en una máquina fresadora CNC, se desperdicia poco o nada de material en la pieza "en bruto". En muchos casos, no se necesitan piezas en bruto, ya que las piezas se pueden cortar continuamente directamente a partir de una barra de material. Además, la consistencia del proceso de fabricación prácticamente elimina las piezas que se desechan por no pasar las inspecciones de control de calidad.





